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This "Romance de lobos, comedia barbara" was written by Ramón del Valle-Inclán in Spanish language.

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Romance de lobos,
comedia barbara
By
Ramón del Valle-
Inclán

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The Project Gutenberg EBook of Romance de lobos, comedia barbara by Ramon del Valle-
Inclan
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Title: Romance de lobos,
comedia barbara
Author: Ramon del Valle-Inclan
Release Date: December 20, 2003 [EBook
#10506]
Language: Spanish
Character set encoding: ISO Latin-1
*** START OF THIS
PROJECT GUTENBERG EBOOK ROMANCE DE LOBOS, COMEDIA BARBARA ***
Produced
by Stan Goodman, Miranda van de Heijning, Melville L King and the PG Distributed
Proofreaders.
ROMANCE DE LOBOS
ROMANCE DE LOBOS COMEDIA BARBARA LA
ESCRIBIO DON RAMON DEL VALLE INCLAN OPERA OMNIA VOL XV
OPERA OMNIA
ROMANCE DE LOBOS COMEDIA BARBARA DIVIDIDA EN TRES JORNADAS VOL XV
[Ilustracion:]
DRAMATIS PERSONAE
EL CABALLERO DON JUAN MANUEL MONTENEGRO
SUS HIJOS DON PEDRITO, DON ROSENDO, DON MAURO, DON GONZALITO Y DON
FARRUQUINO
SUS CRIADOS DON GALAN, LA ROJA, EL ZAGAL DE LAS VACAS,
ANDREINA, LA REBOLA Y LA RECOGIDA
DON MANUELITO SU CAPELLAN
ABELARDO
PATRON DE LA BARCA, LOS MARINEROS Y EL RAPAZ
DONA MONCHA Y BENITA LA
COSTURERA, FAMILIARES DE LA CASA
LA HUESTE DE MENDIGOS DONDE VAN EL
POBRE DE SAN LAZARO, DOMINGA DE GOMEZ, EL MANCO LEONES, EL MANCO DE
GONDAR, PAULA LA REINA QUE DA EL PECHO A UN NINO, ANDREINA LA SORDA Y EL
MORCEGO CON SU COIMA
ARTEMISA LA DEL CASAL, BASTARDA DEL CABALLERO,
CON UN HIJO PEQUENO A QUIEN LLAMAN FLORIANO
EL CIEGO DE GONDAR CON SU
LAZARILLO
FUSO NEGRO, LOCO
UNA TROPA DE SIETE CHALANES: SON MANUEL
TOVIO, MANUEL FONSECA, PEDRO ABUIN, SEBASTIAN DE XOGAS Y RAMIRO DE BEALO
CON SUS DOS HIJOS
DONA ISABELITA, QUE fue BARRAGANA DEL CABALLERO
UNA
VIUDA CON SUS CUATRO HUERFANOS
LA SANTA COMPANA DE LAS ANIMAS EN PENA
JORNADA PRIMERA
ROMANCE DE LOBOS
JORNADA PRIMERA
ESCENA PRIMERA
_Un
camino. A lo lejos, el verde y oloroso cementerio de una aldea. Es de noche, y la luna naciente
brilla entre los cipreses. Don Juan Manuel Montenegro, que vuelve borracho de la feria, cruza
por el camino, jinete en un potro que se muestra inquieto y no acostumbrado a la silla. El
hidalgo, que se tambalea de borren a borren, le gobierna sin cordura, y tan pronto le castiga con
la espuela como le recoge las riendas. Cuando el caballo se encabrita, luce una gran destreza y
reniega como un condenado_.
EL CABALLERO
iMaldecido animal!... iTiene todos los demonios
en el cuerpo!... iUn rayo me parta y me confunda!
UNA VOZ
iNo maldigas, pecador!
OTRA VOZ
iTu alma es negra como un tizon del Infierno, pecador!
OTRA VOZ
iPiensa en la hora de la
muerte, pecador!
OTRA VOZ
iSiete diablos hierven aceite en una gran caldera para achicharrar
tu cuerpo mortal, pecador!
EL CABALLERO
?Quien me habla? ?Sois voces del otro mundo? ?
Sois almas en pena, o sois hijos de puta?
_Retiembla un gran trueno en el aire, y el potro se
encabrita, con amenaza de desarzonar al jinete. Entre los maizales brillan las luces de la Santa
Compana. El Caballero siente erizarse los cabellos en su frente, y disipados los vapores del
mosto. Se oyen gemidos de agonia y herrumbroso son de cadenas que arrastran en la noche
oscura, las animas en pena que vienen al mundo para cumplir penitencia. La blanca procesion
pasa como una niebla sobre los maizales_.
UNA VOZ
iSigue con nosotros, pecador!
OTRA VOZ
iToma un cirio encendido, pecador!
OTRA VOZ
iAlumbra el camino del camposanto, pecador!
_El caballero siente el escalofrio de la muerte, viendo en su mano oscilar la llama de un cirio. La
procesion de las animas le rodea, y un aire frio, aliento de sepultura, le arrastra en el giro de los
blancos fantasmas que marchan al son de cadenas y salmodian en latin_.
UNA VOZ
iReza con
los muertos por los que van a morir! iReza, pecador!
OTRA VOZ
iSigue con las animas hasta
que cante el gallo negro!
OTRA VOZ
iEres nuestro hermano, y todos somos hijos de Satanas!

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OTRA VOZ
iEl pecado es sangre, y hace hermanos a los hombres como la sangre de los
padres!
OTRA VOZ
iA todos nos dio la leche de sus tetas peludas, la Madre Diablesa!
MUCHAS
VOCES
... iLa madre coja, coja y bisoja, que rompe los pucheros! iLa madre morueca, que hila
en su rueca los cordones de los frailes putaneros, y la cuerda del ajusticiado que nacio de un
bandullo embrujado! iLa madre bisoja, bisoja corneja, que se espioja con los dientes de una
vieja! iLa madre tinosa, tinosa raposa, que se mea en la hoguera y guarda el cuerno del carnero
en la faltriquera, y del cuerno hizo un alfiletero! Madre bruja, que con la aguja que lleva en el
cuerno, cose los virgos en el Infierno y los calzones de los maridos cabrones!
_El caballero
siente que una rafaga le arrebata de la silla, y ve desaparecer a su caballo en una carrera
infernal. Mira temblar la luz del cirio sobre su puno cerrado, y advierte con espanto que solo
oprime un hueso de muerto. Cierra los ojos, y la tierra le falta bajo el pie y se siente llevado por
los aires. Cuando de nuevo se atreve a mirar, la procesion se detiene a la orilla de un rio donde
las brujas departen sentadas en rueda. Por la otra orilla va un entierro. Canta un gallo_.
LAS
BRUJAS
iCanto el gallo blanco, pico al canto!
_Los fantasmas han desaparecido en una niebla,
las brujas comienzan a levantar un puente y parecen murcielagos revoloteando sobre el rio,
ancho como un mar. En la orilla opuesta esta detenido el entierro. Canta otro gallo_.
LAS
BRUJAS
iCanta el gallo pinto, ande el pico!
_Al traves de una humareda espesa los arcos del
puente comienzan a surgir en la noche. Las aguas, negras y siniestras, espuman bajo ellos con
el hervor de las calderas del Infierno. Ya solo falta colocar una piedra, y las brujas se apresuran,
porque se acerca el dia. Inmovil, en la orilla opuesta, el entierro espera el puente para pasar.
Canta otro gallo_.
LAS BRUJAS
iCanta el gallo negro, pico quedo!
_El corro de las brujas deja
caer en el fondo de la corriente, la piedra que todas en un remolino llevaban por el aire, y huyen
convertidas en murcielagos. El entierro se vuelve hacia la aldea y desaparece en una niebla. El
Caballero, como si despertase de un sueno, se halla tendido en medio de la vereda. La luna ha
trasmontado los cipreses del cementerio y los nimba de oro. El caballo pace la yerba lozana y
olorosa que crece en el rocio de la tapia. El Caballero vuelve a montar y emprende el camino de
su casa_.
[Ilustracion]
JORNADA PRIMERA
ESCENA SEGUNDA
_Don Juan Manuel
Montenegro, llama con grandes voces ante el porton de su casa. Ladran los perros atados en el
huerto, bajo la parra. Una ventana se abre en lo alto de la torre, sobre la cabeza del hidalgo, y
asoma la figura grotesca de una vieja en camisa, con un candil en la mano_.
EL CABALLERO
Apaga esa luz....
LA ROJA
Agora bajo a franquealle la puerta.
EL CABALLERO
Apaga esa
luz....
_El Caballero se ha cubierto los ojos con la mano, y de esta suerte espera a que la vieja
se retire de la ventana. El caballo piafa ante el porton, y Don Juan Manuel no descabalga hasta
que siente rechinar el cerrojo. La vieja criada aparece con el candil_.
EL CABALLERO
iSopla
esa luz, grandisima bruja!
LA ROJA
iAve Maria! iQue fieros! iNi que le hubiera salido un lobo al
camino!
EL CABALLERO
iHe visto La Hueste!
LA ROJA
iBrujas fuera! iArreniegote, Demonio!
_Sopla la vieja el candil y se santigua medrosa. Cierra el porton y corre a tientas por juntarse
con su amo, que ya comienza a subir la escalera_.
EL CABALLERO Despues de haber visto las
luces de la muerte, no quiero ver otras luces, si debo ser de Ella....
LA ROJA
Hace como
cristiano.
EL CABALLERO
Y si he de vivir, quiero estar ciego hasta que nazca la luz del sol.
LA
ROJA
iAmen!
EL CABALLERO
Mi corazon me anuncia algo, y no se lo que me anuncia... Siento
que un murcielago revolotea sobre mi cabeza, y el eco de mis pasos, en esta escalera oscura,
me infunde miedo, Roja.
LA ROJA
iArreniegote, Demonio! iArreniegote, Demonio!
_Al oir un
largo relincho acompanado de golpes en el porton, Don Juan Manuel se detiene en lo alto de la
escalera_.
EL CABALLERO
?Has oido, Roja?
LA ROJA
Si, mi amo.
EL CABALLERO
?Que
rayos sera?
LA ROJA
No jure, mi amo.
EL CABALLERO
iEl Demonio me lleve!... iSe ha
quedado la bestia fuera!
LA ROJA
iLa bestia del trasgo!...
EL CABALLERO
iLa bestia que yo
montaba! Despierta a Don Galan para que la meta en la cuadra.
LA ROJA
Denantes llamandole

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estuve porque bajare a abrir, y no hubo modo de despertarlo. iCon perdon de mi amo, hasta le
di con el zueco!
_El caballero se sienta en un sillon de la antesala, y la vieja se acurruca en el
quicio de la puerta. Se oye de tiempo en tiempo el largo relincho y golpear del casco en el
porton_.
EL CABALLERO
Prueba otra vez a despertarle.
LA ROJA
Tiene el sueno de una
piedra.
EL CABALLERO
Vuelve a darle con el zueco.
LA ROJA
Ni que le de en la croca.
EL
CABALLERO
Pues le arrimas el candil a las pajas del jergon.
LA ROJA
iAve Maria!
_Sale la
vieja andando a tientas. Canta un gallo, y el hidalgo, hundido en su sillon de la antesala, espera
con la mano sobre los ojos. De pronto se estremece. Ha creido oir un grito, uno de esos gritos
de la noche, inarticulados y por demas medrosos. En actitud de incorporarse, escucha. El viento
se retuerce en el hueco de las ventanas, la lluvia azota los cristales, las puertas cerradas
tiemblan en sus goznes. iToc-toc!... iToc-toc!... Aquellas puertas de vieja traceria y floreado
cerrojo, sienten en la oscuridad manos invisibles que las empujan. iToc-toc!... iToc-toc!... De
pronto pasa una rafaga de silencio y la casa es como un sepulcro. Despues, pisadas y rosmar
de voces en el corredor: Llegan rifando la vieja criada y Don Galan_.
LA ROJA
Ya dejamos al
caballo en su cuadra. iQue noche Madre Santisima!
DON GALAN
Truena y lostrega que pone
miedo.
LA ROJA
iY no poder encender un anaco de cirio bendito!....
DON GALAN
?No lo
tienes?
LA ROJA
Si que lo tengo, mas no puede ser encendido en esta noche tan fiera. Tengo
dos medias velas que alumbraron en el velorio de mi curmana la Celana.
EL CABALLERO
?
Habeis oido?
LA ROJA
?Que, mi amo?
EL CABALLERO
Una voz....
DON GALAN
Son las
risadas del trasgo del viento....
_Suenan en la puerta grandes aldabonazos que despiertan un
eco en la oscuridad de la casona. El Caballero se pone en pie_.
EL CABALLERO
Dame la
escopeta, Don Galan. iVoy a dejar cojo al trasgo!
DON GALAN
Oiga su risada.
LA ROJA
Lo
vera que se hace humo o que se hace aire....
_Abre la ventana Don Juan Manuel, y el viento
entra en la estancia con un aleteo tempestuoso que todo lo toca y lo estremece. Los
relampagos alumbran la plaza desierta, los cipreses que cabecean desesperados, y la figura de
un marinero con sudeste y traje de aguas, que alza el aldabon de la puerta. La lluvia moja el
rostro de Don Juan Manuel Montenegro_.
EL CABALLERO ?Quien es?
EL MARINERO
Un
marinero de la barca de Abelardo.
EL CABALLERO
?Ocurre algo?
EL MARINERO
Una carta
del senor capellan. Cayo muy enferma Dama Maria.
EL CABALLERO
iHa muerto!... iHa
muerto!... iPobre rusa!
_Retirase de la ventana, que el viento bate locamente con un fracaso de
cristales, y entenebrecido recorre la antesala de uno a otro testero. La vieja, y el bufon,
hablando quedo y suspirantes, bajan a franquear la puerta al marinero. En la antesala el viento
se retuerce ululante y soturno. Las vidrieras, tan pronto se cierran estrelladas sobre el alfeizar,
como se abren de golpe, tragicas y violentas. El marinero llega acompanado de los criados y se
detiene en la puerta, sin aventurarse a dar un paso por la estancia oscura. Don Juan Manuel le
interroga, y de tiempo en tiempo un relampago les alumbra y se ven las caras lividas_.
EL
CABALLERO
?Traes una carta?
EL MARINERO
Si, senor.
EL CABALLERO
Ahora no puedo
leerla... Dime tu que desgracia es esa... ?Ha muerto?
EL MARINERO
No, senor.
EL
CABALLERO
?Hace muchos dias que esta enferma?
EL MARINERO
Lo de agora fue un
repente... Mas dicen que todo este tiempo ya venia muy acabada.
EL CABALLERO
iHa muerto!
iEsta noche he visto su entierro, y lo que juzgue un rio era el mar que nos separaba!
_Calla
entenebrecido. Nadie osa responder a sus palabras, y solo se oye el murmullo apagado de
un
rezo. El caballero distingue en la oscuridad una sombra arrodillada a su lado, y se estremece_.
EL CABALLERO
?Eres tu, Roja?
LA ROJA
Yo soy, mi amo.
EL CABALLERO
Dale a ese
hombre algo con que se conforte, para poder salir inmediatamente. iAy, muerte negra!
[Ilustracion]
JORNADA PRIMERA
ESCENA TERCERA
_Noche de tormenta en una playa.
Algunas mujerucas apenadas, inmoviles sobre las rocas y cubiertas con negros manteos,
esperan el retorno de las barcas pescadoras. El mar ululante y negro, al estrellarse en las

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restingas moja aquellos pies descalzos y mendigos. Las gaviotas revolotean en la playa, y su
incesante graznar y el lloro de algun nino, que la madre cobija bajo el manto, son voces de
susto que agrandan la voz extraordinaria del viento y del mar. Entre las tinieblas brilla la luz de
un farol. Don Juan Manuel y el marinero bajan hacia la playa_.
EL MARINERO
iYa alcanza mi
amo como no esta la sazon para hacerse a la mar!
EL CABALLERO
?Donde teneis atracada la
barca?
EL MARINERO
A sotavento del Castelo.
EL CABALLERO
Como habeis venido,
podemos ir....
EL MARINERO
Era dia claro, y tampoco reinaba este viento, cuando largamos de
Flavia-Longa. Aun asi nos comia la mar. Vea como lostrega por la banda de Sudeste. iHay
mucha cerrazon!
EL CABALLERO
iHay otra cosa!... iMiedo!
EL MARINERO
El mar es muy
diferente de la tierra, y de otro respeto, Senor Don Juan Manuel.
EL CABALLERO
iNo sois
marineros, sino mujeres!
EL MARINERO
Somos marineros, y por eso miramos los peligros que
apareja la travesia. Al mar, cuanto mas se le conoce mas se le teme. No le temen los que no le
conocen.
EL CABALLERO
Yo le conozco y no le temo.
EL MARINERO
No le teme, porque
usted no teme ninguna cosa, si no es a Dios.
EL CABALLERO
?Cuantos marineros sois?
EL
MARINERO
Cinco y el rapaz, que no merece ser contado. Hemos venido con los cuatro rizos, y
ainda hubimos de arriar la vela al pasar La Bensa.
EL CABALLERO
iQue noche fiera!
EL
MARINERO
No se ve ni una estrella.
EL CABALLERO
iNi hace falta! Si fueseis gente de mar, os
gustaria este tiempo bravo.
EL MARINERO
iEs mucho tiempo!
EL CABALLERO
Siempre
preferible a la calma.
_Han llegado al atracadero donde se abriga la barca. Grandes penascales
coronados por las ruinas de un castillo. El marinero se adelanta, y con el farol explora el camino
para bajar a la orilla. Es peligroso el paso de aquellas rocas cubiertas de limo, donde los pies
resbalaban. En el abrigo se adivina la forma de la barca. Un farol cuelga del palo, y lo demas es
una mancha oscura. El marinero da una gran voz_.
EL MARINERO
iAbelardo!
EL CABALLERO
?Es el patron?
EL MARINERO
Si, senor.
EL CABALLERO
?Abelardo, el hijo de Peregrino el
Rau?
EL MARINERO
Si, senor.
EL CABALLERO
Su padre era un lobo para la mar.
EL
MARINERO
Pues el hijo le gana ... iAbelardo!
UNA VOZ EN LAS TINIEBLAS
?Quien va?
EL
MARINERO
Sube para darle una mano al Senor Don Juan Manuel... Yo mal puedo con el farol.
EL CABALLERO
iNo te muevas, Abelardo! Me basto solo.
_Bajan a la orilla del mar. Se oye el
vuelo de las gaviotas, convocadas por el viento y la noche. Una sombra se acerca: Sus pasos
fosforecen en la arena mojada. Los relampagos tiemblan con brevedad quimerica sobre el mar
montanoso, y se distingue la barca negra, cabeceando atracada al socaire de los roquedos_.
EL
CABALLERO
?Eres tu Abelardo?
EL PATRON
Para servirle, Senor Don Juan Manuel.
EL
CABALLERO
A ti no te conozco... A tu padre le he conocido mucho... Me acuerdo de una
apuesta que gano: Era ir nadando hasta la Isla.
EL PATRON
iDe poco le ha servido al pobre
aquella destreza!
EL CABALLERO
?Murio ahogado?
EL PATRON
Murio, si, senor.
EL
CABALLERO
?Cuando embarcamos?
EL PATRON
Cuando el tiempo lo permita.
EL
CABALLERO
iTu no moriras como tu padre! Tu tienes que pedir permiso al tiempo para hacerte
a la mar. Cuando lleguemos estara fria aquella santa. iLa muerte no tiene tu espera, hijo de
Peregrino el Rau!
_A la luz de los relampagos se columbra al viejo linajudo erguido sobre las
piedras, con la barba revuelta y tendida sobre un hombro. Su voz de dolor y desden vuela
deshecha en las rafagas del viento. El hijo de Peregrino el Rau hace bocina con las manos_.
EL
PATRON
Muchachos, vamos a largar.
UN MARINERO
El viento es contrario y no llegaremos en
toda la noche. Si no ocurre averia mayor.
OTRO MARINERO
Mas valia esperar.
OTRO
MARINERO
Al nacer el dia acaso salte el viento.
EL CABALLERO
?En que ano nacisteis?iUn
rayo me parta si no habeis nacido en el ano del miedo!
EL PATRON
iA embarcar, redios! Meter
a bordo el rizon.
_A la voz del patron los cuatro hombres que tripulan la barca, uno tras otro, van
saltando a bordo con un rosmar de protesta. El patron manda aparejar la vela y se inclina sobre
la borda de popa para armar la cana del timon. Despues se santigua. La barca se columpia en la

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cresta espumosa de una ola. Comienza la travesia_.
[Ilustracion]
JORNADA PRIMERA
ESCENA CUARTA
_Sala desmantelada en una casa hidalga, a la entrada de Flavia-Longa.
Llegan hasta alli, desde otra estancia, las voces de los criados, que rinden el planto a la senora,
que acaba de morir. Los hijos han hecho campana en la sala, y rifan al son que se reparten lo
que afanaron al saquear la casa. Alli estan Don Pedrito, Don Rosendo, Don Gonzalito, Don
Mauro y Don Farruquino. Los cinco hermanos se parecen: Altos, cencenos, apuestos, con los
ojos duros y el corvar de la nariz soberbio. Don Farruquino se distingue de los otros en que lleva
tonsura y alzacuello_.
DON ROSENDO
iCreeis que en casa de mi madre se comia con cucharas
de madera!
DON FARRUQUINO
Eso parece.
DON ROSENDO
Yo no paso por ello. ?Quien es
el ladron de la plata que siempre hubo aqui?
DON FARRUQUINO
Ahora no la hay, y fuerza es
conformarse.
DON ROSENDO
Pues la habia.
DON PEDRITO
Silbale, a ver si acude.
DON
FARRUQUINO
El capellan se la llevo machacada, cuando estuvo en la faccion. Creo recordar
eso.
DON ROSENDO
iMentira! Yo la he visto despues, y comi con ella. iY no hace mucho!
DON
MAURO
Yo tambien.
DON GONZALITO
Toda la plata ha desaparecido hoy mismo, y el ladron
no es el capellan.
DON ROSENDO
?Quien de vosotros llego el primero?
DON PEDRITO
Yo
llegue el primero. ?Que hay?
DON ROSENDO
Pues tu eres el ladron.
DON PEDRITO
iY tu un
hijo de puta!
_Don Pedrito y Don Rosendo se abalanzan y se agarran. Los otros hermanos se
interponen con gran vocerio. El capellan asoma en la puerta: Es un viejo seco, membrudo de
cuerpo y velludo de manos, vestido con una sotana verdeante que se le enreda en los
calcanares_.
EL CAPELLAN
iAun esta caliente el cuerpo de vuestra madre, y ya peleais como
Caines! iRespetad el sueno de la muerte, sacrilegos! Esperad a que llegue vuestro padre, y el
dara a cada uno lo que en herencia le corresponda. No seais como los cuervos, que caen en
bandada sobre los muertos para comerselos. iCuervos! iCaines!
_Los cinco hermanos, revueltos
en un tropel, siguen gritando en el centro de la estancia, y los brazos se levantan sobre las
cabezas amenazadores y colericos_.
DON FARRUQUINO
Don Manuelito, esto no se arregla
con sermones.
EL CAPELLAN
iTambien has manchado en este saqueo tus manos que
consagran a Dios! Esperad a que llegue vuestro padre y el dara a cada uno lo suyo. iLos lobos
en el monte tienen mas hermandad que vosotros! iNacidos sois de un mismo vientre, y peleais
como fieras que por acaso se hallan en un camino!
DON FARRUQUINO
?Quien aviso a Don
Juan Manuel?
EL CAPELLAN
Yo le avise. Esta tarde salio con una carta mia, la barca de
Abelardo.
DON PEDRITO
iEsa es una conspiracion!
DON MAURO
iQue se pretende con avisar
a mi padre!
DON GONZALITO
Debio respetarse la voluntad de mi madre, que no le llamo
cuando estaba moribunda.
EL CAPELLAN
Porque vosotros lo habeis estorbado. Pero harto
sabeis que su ultimo suspiro fue para el. iCuervos! iLobos!
DON PEDRITO
iBasta de insultos,
que la paciencia se me acaba!
EL CAPELLAN
iY tu el mayor cuervo! iY tu el mayor lobo!
DON
FARRUQUINO
iQue valor da el vino!
DON MAURO
iUn rayo te parta, Don Manuelito!
EL
CAPELLAN
Guardad esos fieros para las mujeres y para los rapaces, que a mi no se me asusta
con ellos. iSacrilegos! Vendra Don Juan Manuel y os arrojara de esta casa que estais
profanando con vuestras concupiscencias.
DON PEDRITO
iUn rayo me parta! iMe da el corazon
que hoy ceno lengua de clerigo!
DON FARRUQUINO
iAdobada en vino!
EL CAPELLAN
iSacrilegos! iSeriais capaces de poner las manos sobre esta corona!
DON FARRUQUINO
iNo lo
consentiria yo!
EL CAPELLAN
iTu eres el peor de todos!... Ya tendreis el castigo, si no en esta
vida, en la otra... Os dejo, os dejo entregados a este latrocinio impio... ?Ois esa campana: Llama
por mi y llama tambien por vosotros... Voy a decir la primera misa por el descanso de nuestra
madre, mi protectora, mi madre. Vosotros, Caines, bien haceis en no oirla. iSeria un escarnio!
Sois como los perros, que no pueden entrar en la casa de Dios.
_El capellan sale, y el doble de
la campana que resuena en la sala desmantelada, detiene por un momento aquel expolio a que
se entregan desde el comienzo de la noche los cinco bigardos_.
JORNADA PRIMERA
ESCENA

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QUINTA
_La alcoba donde murio Dona Maria. Es el amanecer, uno de esos amaneceres
adustos e invernales en que aulla el viento como un lobo y se arremolina la llovizna. En la
alcoba, la luz del dia naciente batalla con la luz de los cirios que arden a la cabecera de la
muerta, y pasa por las paredes de la estancia como la sombra de un pajaro. La lluvia azota los
cristales de la ventana y se ahila en un lloro terco y frio, de una tristeza monotona, que parece
exprimir toda la tristeza del invierno y de la vida. La ventana se abre sobre el mar, un vasto mar
verdoso y temeroso. Es aquella una de esas angostas ventanas de montante, labradas como
confesionarios en lo hondo de un muro, y flanqueadas por poyos de piedra donde duerme el
gato y suele la abuela hilar su copo. Dos mujeres velan el cadaver: La una, alta y seca, con los
cabellos en mechones blancos y los ojos en llamas negras, es sobrina de la muerta y se llama
Dona Moncha. La otra, menuda, compungida y melosa, con gracia especial para cortar
mortajas, es blanca, con una blancura rancia de viejo marfil, que destaca con cierta expresion
devota sobre un habito nazareno: Se llama Benita la Costurera_.
BENITA LA COSTURERA
?
Quiere que amortajemos a la senora?
DONA MONCHA
?Terminaste el habito?
BENITA LA
COSTURERA
Mirelo aqui... No le remate los hilos de las costuras, porque, mi verdad, una
mortaja tampoco requiere aquel cuidado que una falda para ir al baile. iDona Monchina de mi
vida, mire que guapa le va esta esterilla dorada!
_Dona Moncha aprueba con un gesto. Benita la
Costurera dobla la mortaja y espabila los cirios con las tijeras que lleva pendientes de la cintura,
y se balancean al extremo de una cinta azul que llaman hospiciana_.
DONA MONCHA
iPobre
tia, parece que se ha dormido!
BENITA LA COSTURERA
Quedose como un pajaro... iNi agonia
tuvo!
DONA MONCHA
Dios nos libre de tenerla igual... iSu agonia duro treinta anos!
BENITA LA
COSTURERA
Me parece que aun la estoy viendo el dia que se caso, con su mantilla de casco...
fue el mismo ano y el mismo dia que vino la reina... iQue cosas tiene el mundo!... iAyude a
coserle el vestido de novia, y ahora tocame hilvanarle la mortaja!
DONA MONCHA
Dos veces le
has cosido la mortaja... Todo lo que tu coses son mortajas....
BENITA LA COSTURERA
iDona
Moncha de mi alma, no diga eso! iSantisima Virgen de la Pastoriza, hay mucha gente mala, y si
la oyen y dan en repetirlo! iDona Moncha de mi vida, no me eche esa fama!
DONA MONCHA
Yo
no me pondria una hilacha que hubiesen cosido tus manos... iTienen la sal!
BENITA LA
COSTURERA
iAy!... iNo diga eso, Dona Monchina!... Contesteme ahora: ?Le parece que antes
de vestirle el habito lavemos y peinemos a la muerta?
DONA MONCHA
A mi esa costumbre me
parece un sacrilegio.
BENITA LA COSTURERA
?Por que? ?No va a comparecer en la
presencia de Dios Nuestro Senor? Pues natural es que acuda a ella como a una fiesta, bien
lavada y aromada. Nunca debimos haber dejado que el cuerpo se enfriase, Dona Monchina. Ya
vera como ahora cuesta mas trabajo aviarle... Y conforme pase tiempo, mas y mas... Voy por
agua templada, Dona Monchina.
_Sale la costurera con un andar leve, como si temiese que la
muerta se despertase. Dona Moncha reza en voz baja todo el tiempo que permanece sola, y la
estancia oscura se llena de misterio con aquel vago murmullo de rezo que se junta al
chisporroteo con que los cirios se derraman sobre los candeleros de bronce. Un gato empuja la
puerta y llega sigiloso hasta la cama de la muerta, donde comienza a maullar tristemente, con
largos intervalos. Tras el gato entra Benita la Costurera_.
BENITA LA COSTURERA
iDona
Monchina, ni agua caliente habia! Tuve que encender unas pajas... Parece talmente que
entraron aqui los facciosos. Como cinco lobos, los cinco hijos se estan repartiendo cuanto hay
en la casona, y los criados, a escondidas, tambien apanan lo que pueden. Dios me perdone el
mal pensamiento, pero mismo parece que deseaban la muerte de la pobre santina.
DONA
MONCHA
Aun no habia cerrado los ojos y estaban ya descerrajando roperos y alhacenas.
Cayeron aqui como cuervos que ventean la muerte.
BENITA LA COSTURERA
iMire que es de
judios lo que hicieron con Dona Sabelita! iDe la misma cabecera de la difunta la echaron a la
calle arrastrandola por los cabellos! iY con que palabras, Madre de Dios! iNi siquiera la dejaron

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abrir el arca de su ropa para ponerse una panoleta de luto! iComo no se hallo nada en la
casona, sospechaban que la ahijada tuviese escondido dinero y alhajas!....
DONA MONCHA
No
se hallo nada, porque ellos ya se lo habian repartido todo antes de morir su madre.
BENITA LA
COSTURERA
iY sin venir el Senor Don Juan Manuel! Dicen que los hijos juraban contra el
capellan, porque hubo de mandarle un aviso. ?Verdad que parece mentira, Dona Monchina?
DONA MONCHA
A mi, todo cuanto se diga de esos malvados, me parece verdad.
BENITA LA
COSTURERA
iJesus, que Caines!
_Benita la costurera moja una toalla en la jofaina que trajo
llena de agua caliente, y comienza a lavar el rostro de la muerta. Entre los labios azulencos
renace siempre una saliva ensangretada, bajo la toalla con que los refriegan aquellas manos
irreverentes, picoteadas de la aguja, y la cabeza livida rueda en el hoyo de la almohada_.
BENITA LA COSTURERA
Ya empieza a hincharse... ?Dona Moncha, no tiene un panuelo que
le atemos a la cara para sujetarle la barbeta, que mire como se le cae desencajada? iJesus, si
parece que nos hace una mueca!
DONA MONCHA
iPobre tia!
BENITA LA COSTURERA
Luego
que le hayamos vestido el habito le pondremos un salero sobre la barriguina.
DONA MONCHA
?
Para que eso?
BENITA LA COSTURERA
Siempre contiene esta hidropesia de la muerte. Mire
como tiene las piernas, Dona Monchina.
DONA MONCHA
No la laves mas.
BENITA LA
COSTURERA
iSi se ha ciscado toda! ?Quiere que vaya asi a la presencia de Dios? iY que
cuerpo blancoi iCuantas mozas quisieran este pecho de paloma!
DONA MONCHA
Dejala... Yo
le vestire el habito.
_Seria y brusca, coge la mortaja y se acerca, apartando a Benita la
Costurera. Con un brazo quiere incorporar a la muerta, y aquellas manos frias, cruzadas sobre
el pecho, se desenredan torpes y caen flojas a lo largo del cuerpo, en tanto que la cabeza ya
rueda sobre los hombros, ya se hunde en el pecho_.
BENITA LA COSTURERA
Yo le ayudare,
Dona Monchina. Apartese.
DONA MONCHA
Corta la mortaja por detras. Es lo mejor.
BENITA
LA COSTURERA
No sera preciso... Dejeme a mi. Apartese.
MONCHA
iAcabemos, que ya no
puedo mas! iCortala!
BENITA LA COSTURERA
iY no es un dolor, Dona Monchina!
DONA
MONCHA
Cortala, te digo. ?Donde tienes las tijeras?
BENITA LA COSTURERA
A su gusto.
iLastima de tiempo y de puntadas!
_Benita la costurera obedece con un gesto compungido, y
despues, graves y silenciosas, las dos mujeres amortajan el cuerpo de Dona Maria_.
[Ilustracion]
JORNADA PRIMERA
ESCENA SEXTA
_Una playa de pinares: En aquella vastedad
desierta, el viento y el mar juntan sus voces en un son oscuro y terrible. La barca, con el
velamen roto, ha dado de traves en los arrecifes de la orilla, y un marinero salta a reconocer la
tierra. El patron habla desde a bordo_.
EL PATRON
Este arenal pareceme que debe ser el
arenal de Las Inas. Busca a ver si descubres el Con del Frade.
EL MARINERO
Ni aun las
manos alcanzo a verme. Los pinares se me figuran los Pinares del Rey.
EL CABALLERO
Entonces nos hallamos entre Campelos y Ricoy.
EL MARINERO
Es una playa de arena gorda.
EL PATRON
Hasta que amanezca no senalaremos adonde arribamos.
EL MARINERO
Con tal
noche, era sabido. Suerte que no naufragamos.
EL CABALLERO
Suerte para nosotros, que no
diran lo mismo los delfines.
_Se oye a lo lejos una campana, una de esas campanas de aldea,
familiares como la voz de las abuelas. Tane con el toque del nublado_.
EL CABALLERO
Debemos hallarnos cerca de San Lorenzo de Andras. Conozco la campana.
EL PATRON
iPues
no hicimos poca deriva! Hasta que amanezca no podemos navegar, y aun asi veremos... Habra
que ir achicando agua toda la travesia.
EL CABALLERO
Os ireis solos, porque a mi se me
acaba la paciencia
y no espero.
EL PATRON
Pues no hay mas vivo remedio, Senor Don Juan
Manuel.
EL CABALLERO
Para vosotros, que yo me voy a pie desde aqui a Flavia-Longa.
EL
PATRON
?Con esta noche?
EL CABALLERO
iQue me importa la noche!
EL PATRON
Son tres
leguas, cerca de cuatro.
EL CABALLERO
Tres horas de camino.
EL PATRON
Tres horas si
fuera dia claro, pero con tanta oscuridad....
EL CABALLERO
Yo veo de noche como los lobos, y
con tal que la avenida no se haya llevado ninguna puente....
_Salta a tierra el Caballero. En las

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rafagas del viento llega la voz de la campana, informe y deshecha por la distancia. Don Juan
Manuel procura orientarse, y guiado por aquel son, se aleja hacia los pinares donde se queja el
viento con un largo ulular_.
EL CABALLERO
Dios me ordena que me arrepienta de mis
pecados... iToda una vida! iToda una vida!... iQue lejos suena la campana, apenas se la
distingue! He sido siempre un hereje. iEl mejor amigo del Demonio!... Me habre equivocado y no
sera la campana de Andras. A estas horas habra muerto aquella santa.... En el cielo la pobre
abogara por mi ... iPor mi, que fui su verdugo! ... Sin embargo, la queria y si vuelvo los ojos al
pasado no encuentro en mi vida otro pecado que haber hecho una martir de mi pobre mujer ...
Debi haberla ocultado que tenia otras mujeres. Pero yo no se enganar, yo no se mentir....
iCuantos pecados! iMi alma esta negra de ellos!.... La religion es seca como una vieja
... iComo
las canillas de una vieja! ... Tiene cara de beata y cuerpo de galga ... Como el hombre necesita
muchas mujeres y le dan una sola, tiene que buscarlas fuera. Si a mi me hubieran dado diez
mujeres, habria sido como un patriarca ... Las habria querido a todas, y a los hijos de ellas y a
los hijos de mis hijos.... Sin eso, mi vida aparece como un gran pecado. Tengo hijos en todas
estas aldeas, a quienes no he podido dar mi nombre ... iYo mismo no puedo contarlos!.... Y los
otros bandidos, temerosos de verse sin herencia por mi amor a los bastardos, han tratado de
robarme, de matarme ... Pero yo tengo siete vidas. iTodo lo pago con sus lagrimas aquella
santa!... ?Donde estare? iYa no se oye la campana!...
_El fragor del viento entre los pinos
apaga todos los demas ruidos de las noche: Es una marejada sorda y fiera, un son ronco y
oscuro, de cuyo seno parecen salir los relampagos. Don Juan Manuel, de tiempo en tiempo, se
detiene desorientado e intenta aprovechar aquel resplandor, que inesperado y convulso se abre
en la negrura de la noche, para descubrir el camino. De pronto ve surgir unas canteras que
semejan las ruinas de un castillo: El eco de los truenos rueda encantado entre ellas. Al
acercarse oye ladrar un perro, y otro relampago le descubre una hueste de mendigos que han
buscado cobijo en tal paraje.
Tienen la vaguedad de un sueno aquellas figuras entrevistas a la
luz del relampago: Patriarcas haraposos, mujeres escualidas, mozos lisiados hablan en las
tinieblas, y sus voces, contrahechas por el viento, son de una oscuridad embrujada y grotesca,
saliendo de aquel roquedo que finge ruinas de quimera, donde hubiese por carcelero un alado
dragon_.
UNA VOZ
?A quien ladras, Carmelo?
OTRA VOZ
Alguien ronda.
OTRA VOZ
Sera un
caminante extraviado.
OTRA VOZ
Sera algun can sin dueno.
EL CABALLERO
?Este pinar, es el
Pinar del Rey?
UNA VOZ
Asi le dicen... Mas agora es de nosotros, los que aqui nos procuramos
guarida en una noche tan fiera.
EL CABALLERO
?Habra sitio para mi?
UNA VOZ
iY holgado!
EL
CABALLERO
?La campana que tocaba poco hace, era la de Andras?
UNA VOZ
La campana
choca de Andras.
_El Caballero se guarece con aquellos mendigos que van en caravana a una
romeria. Racimo de gusanos que se arrastra por el polvo de los caminos y se desgrana en los
mercados y feriales de las villas, salmodiando cuitas y padrenuestros. En todos los casales los
conocen, y ellos conocen todas las puertas de caridad: Son siempre los mismos: El Manco de
Gondar; el Tullido de Celtigos; Paula la Reina, que da de mamar a un nino; Andreina la Sorda;
Dominga de Gomez; el Manco Leones; el Senor Cidran el Morcego, y la Mujer del Morcego. Se
oye muy lejos otra campana_.
EL CABALLERO
Parece la Monja de Belvis.
EL MORCEGO
iComo la ha conocido!
LA MUJER DEL MORCEGO
Muy facil que sea de alli. Dispense la
pregunta: ?Usted es de alli?
EL CABALLERO
?No me conoceis? Soy Don Juan Manuel
Montenegro.
EL MORCEGO
Por muchos anos.
EL TULLIDO DE CELTIGOS
Estabamelo
pareciendo.
DOMINGA DE GOMEZ
Yo, dende que hablo le conoci.
EL CABALLERO
?A que
distancia estamos de Flavia-Longa?
EL MORCEGO
Cosa de una legua.
LA MUJER DEL
MORCEGO
Di tambien tres, Morcego.
EL CABALLERO
La noche es tan oscura que no
reconozco el camino.
EL MANCO DE GONDAR
Ya canto el cuco, y pronto amanecera Dios.
EL
MANCO LEONES
Noble Caballero, aqui tiene acomodo donde estara mas resguardado del

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viento y de la lluvia.
LA MUJER DEL MORCEGO
Apartate, Andreina, y deja sitio al Senor Don
Juan Manuel.
ANDREINA LA SORDA
?Quien dices?
LA MUJER DEL MORCEGO
El senor de
la casa grande de Flavia-Longa.
ANDREINA LA SORDA
Ayer, por el camino de Bealo, iban
diciendo que la senora entregara el alma a Dios.
LA MUJER DEL MORCEGO
iAve Maria!... Si
aqui esta presente el senor.
EL CABALLERO
Voy a su entierro... Con la esperanza de verla aun
con vida, acabo de desembarcar en esa playa.
LA MUJER DEL MORCEGO
Y con vida la
encontrara, senor. iMuy bien puede salir engano cuanto cuenta Andreina!
EL MORCEGO
Como
es sorda nunca esta al cabo de lo que pasa por el mundo.
DOMINGA DE GOMEZ
iY hay mucha
gente divertida que le dice enganos porque luego ella los vaya pregonando!
ANDREINA LA
SORDA
El Ciego de Gondar dijome que tenia pensado llegarse a Flavia-Longa.
EL MORCEGO
Si es cuento del Ciego de Gondar, sera mentira.
ANDREINA LA SORDA
Habra reparto de
limosna en la casa grande, y mas atrapara un pobre alli que en Santa Baya. Yo tambien hago
pensamiento de llegarme por aquellas puertas, que siempre fueron de mucha caridad.
EL
CABALLERO
Y seguiran siendolo. Habra limosna para todos los que lleguen a ellas.
ANDREINA LA SORDA
Lo ha dejado en una manda la difunta senora, porque sus culpas le
sean perdonadas.
EL CABALLERO
iNo son sus culpas las que necesitan perdon, son las mias!
Todo el maiz que haya en la troje se repartira
entre vosotros. Es una restitucion que os hago, ya
que sois tan miserables que no sabeis recobrar lo que debia ser vuestro. Teneis marcada el
alma con el hierro de los esclavos, y sois mendigos porque debeis serlo. El dia en que los
pobres se juntasen para quemar las siembras, para envenenar las fuentes, seria el dia de la
gran justicia... Ese dia llegara, y el sol, sol de incendio y de sangre, tendra la faz de Dios. Las
casas en llamas seran hornos mejores para vuestra hambre que hornos de pan. iY las mujeres,
y los ninos, y los viejos, y los enfermos, gritaran entre el fuego, y vosotros cantareis y yo
tambien, porque sere yo quien os guie! Nacisteis
pobres, y no podreis rebelaros nunca contra
vuestro destino. La redencion de los humildes hemos de hacerla los que nacimos con impetu de
senores cuando se haga la luz en nuestras conciencias. iEn la mia se hace esa luz de
tempestad! Ahora, entre vosotros, me figuro que soy vuestro hermano y que debo ir por el
mundo con la mano extendida, y como naci senor, me encuentro con mas animo de bandolero
que de mendigo, iPobres miserables, almas resignadas, hijos de esclavos, los senores os
salvaremos cuando nos hagamos cristianos!
_La hueste de mendigos se conmueve con un
largo murmullo semejante al murmullo del rezo con que pide limosna por las puertas. Cuando el
rumor se aquieta, alza su voz un mendigo gigantesco que tiene los ojos llagados por la lepra, y
en aquella voz gangosa y oscura se arrastra como una larva la tristeza milenaria de su alma de
siervo_.
EL POBRE DE SAN LAZARO
Dios Nuestro Senor nos dara en el Cielo su recompensa
a todos los que aqui pasamos trabajos. Es su ley que unos sean pobres y otros ricos. Dios
Nuestro Senor a los pobres nos manda tener paciencia para pedir la limosna, y a los ricos les
manda tener caridad, y el rico que parte su pan trigo con el pobre, tiene el Cielo mas ganado
que el pobre que lo recibe y no lo agradece. iEs la ley de Nuestro Senor!
_El caballero se
estremece. Hasta su rostro llega el aliento podre de aquella voz gangosa, y apenas puede
dominar el impulso de apartarse. A la livida claridad del amanecer, la figura gigantesca del
mendigo leproso, se destaca en la oquedad de las canteras. El caballero siente una emocion
cristiana_.
EL CABALLERO
?Eres el pobre de San Lazaro?
EL POBRE DE SAN LAZARO
Si,
senor.
EL CABALLERO
?Y tus hijos?
EL POBRE DE SAN LAZARO
Los cinco estan recogidos
en el Hospital.
EL CABALLERO
?Tienen tu mismo mal?
EL POBRE DE SAN LAZARO
Si,
senor... Yo, como naci labrador, no puedo estar preso en el Hospital. Si no veo los campos y los
caminos, muerome de tristeza. El Hospital es como una carcel, y alli encerrado moriame de
pena... No me mata este mal tan triste, y matabame el no ver las eras, y los vinedos y los
castanares.
EL CABALLERO
iYa amanece!... Job, si puedes andar, ven conmigo....
EL POBRE

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